LA ESCALOFRIANTE RAZON POR LA CUAL NO PUEDES PERMITIR QUE TUS HIJOS COMAN CHEETOS. URGENTE COMPARTIR..

La salud es un estado en el cual podemos disfrutar de todas nuestras facultades. A simple vista suena como algo que es difícil de alcanzar pero lo cierto es que sí que es posible permanecer de esa manera si tomamos las medidas básicas indispensables para adoptar una manera de pensar más positiva. Lo que sucede es que al parecer el mundo nos obliga a no estar bien. Esta afirmación puede sonar extrema pero es la verdad. Los medios de comunicación nos atacan por medio de la publicidad de muchas maneras.

Pues bien, te impresionará saber que ni siquiera son los adultos el objetivo de esos mensajes publicitarios sino que los mismos deberían llegar a los niños. Son ellos los que terminan aportando el mayor número de ingresos para las compañías que fabrican comida chatarra. Hace unas semanas se filtró una noticia que dejó a todos con la boca abierta y es que seguramente no te esperabas que algo como esto ocurriera. Lo más importante es que no dejes que tu pequeño se lleve esto a la boca.

Los Cheetos son considerados por muchos como las frituras más exquisitas pero detrás de ese sabor que puede ponerte como loco se esconden una gran variedad de productos químicos que al final del día no son seguros para el organismo o por lo menos esa era la teoría que siempre se ha manejado.

Hace unas semanas salió a la luz el caso de un niño que casi pierde la vida después de comerse unos Cheetos. Su madre se los compró y según se supo no estaban descompuestos o algo como eso ya que eran una edición especial que los hacía un poco picantes. Como este niño era mexicano lógicamente le encantaron los Cheetos con ese sabor especial. Lo que nadie vio venir fue lo que pasó después.

Esta fritura se pegó a las paredes del estómago del menor y de un momento a otro comenzó a destruir esta estructura. Fue increíble como de un momento pasó de estar en excelente estado a convertirse en una persona completamente enferma.

Su madre se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y tuvo tiempo de llevarlo hasta el hospital más cercano en el cual pudieron practicarle un lavado especializado tras lo cual pudo recobrar algo de la compostura. Desde ese momento este menor juró que jamás volvería a probar un Cheetos. Tienes que evitar darle esto a tus hijos.

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